Cuando yo era pequeña, había un programa en la tele (bastante cutre, todo sea dicho) que se llamaba "Humor amarillo". Se suponía que era una prueba de resistencia. Los chinos que concursaban - de ahí lo de amarillo - se pegaban unos guarrazos de tomo y lomo, sin perder jamás la sonrisa. Pero a los chinos aquellos los metía yo en un coche con 2 críos pequeños en un viaje Badajoz-Madrid, a ver a
Prueba de resistencia
1 año · Escrita desde Santa Cruz de Tenerife, España · Comparte:

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