Porque nuestro Dios escucha y responde la oración, cosas que desde nuestra perspectiva habrían de suceder de un modo, Dios las torna para que ocurran de otro. Un ejemplo notorio de esto lo encontramos en Ex. 32. Los hijos de Israel habían pecado gravemente contra Dios haciéndose un becerro de oro para adorarle, en vista de que Moisés tardaba en bajar del monte Sinaí. Ante ese terrible acto de
¿Qué caso tiene orarle a un Dios soberano?
6 meses · Escrita desde Buenos Aires, Argentina · Comparte:
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar