El traspaso de Robben al Bayern Munich tiene dos lecturas. Por un lado, un error. De otro, un buen negocio. Un error porque el Real Madrid no tiene otro jugador en la plantilla como el holandés. Un buen negocio porque sacar 25 millones por él me parece mucho dinero, teniendo en cuenta la etiqueta de frágil que cuelga sobre las espaldas del jugador.
Yo me hubiera quedado con él, desde el punto de vista

Entrar