Aprovechando el calor insano y que las audiencias se alejan de internet cuando llega el verano, había pensado en ponerme ligeramente picante y tratar de recordar en qué momento mi yo infantil se quedó confuso mirando una película y notando cosquilleos extraños en el bajovientre sin lograr identificarlos. Guarrete que siempre fue uno.
Siendo muy pequeño, yo estaba loco por Daryl Hannah. Desde que la vi en 1, 2, 3…

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