Sobra decir que los “japos” hacen los concursos más divertidos y alocados del mundo. Sus cámaras ocultas son geniales también. En este caso han preparado a los colaboradores de un programa televisivo una especie de cámara oculta pero que a su vez es un concurso sin que los protagonistas lo sepan.
Los participantes tienen que hacer un recorrido hasta el ascensor.

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