Presumir no es bueno. Presumir de ser transparente y no mentir, como ha hecho Rajoy, tiene sus riesgos. Y es que tienes que cumplirlo, so pena de que cada dos por tres, te saquen los colores.
Qué bonito es hablar de recortar, sin decir dónde. Y es maravilloso hacerlo diciendo que no hay más remedio, y que es urgente; para luego dar largas y jugar con el tiempo en interés propio.

Entrar




