Después de un discurso en el que sólo ha criticado y no ha dado ni una sola alternativa, el líder pepero, siguiendo los pasos de su querido y admirado “dios Aznar” –recuerden su odioso y repetitivo “váyase Sr. González--, ha pedido al presidente Zapatero que dimita y convoque elecciones. Está en su derecho. Tanto como el que tiene el presidente para no dimitir.
Tiene prisa, este hombre tiene prisa pero no tiene la fuerza suficiente. P

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