Cuando se contrata gente para que escriba en algún blog, siempre se le dan instrucciones precisas de cómo deben ir las entradas, cuantas imágenes, de que tamaño mínimo, cuantas palabras se han escrito y demás cosas, por lo que al principio muchas veces termina equivocándose el recién contratado, claro, mientras se acostumbra a hacer lo que se tiene que hacer.
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar