Nada que ver con las “albercas” banqueteras inventadas por Ebrard.
El primer mexicano en intentar cruzarlo fue, si la memoria no nos falla, Damián Pizá. ¡Y lo logró!, después de algunos fallidos intentos. Eso debe haber sido por allá por 1950. Aproximadamente. Y para la época, no sólo era el esfuerzo de nadar en aguas muy frías, 12 o 14 horas. ¡No! La hazaña em

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