La disciplina matemática más difícil es aquella que nos enseña a contar nuestras bendiciones. (Eric Hoffer)Debía tomarse varias pastillas al día, formaba parte del interminable proceso que algún día –cruzaban los dedos, se pasaban el día tocando madera- culminaría en la realización del sueño de ambas. Parece mentira, pero lo de in
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