Acabo de tomarme un chupito de vodka caramelizado y estoy escuchando el concierto para mandolina en do mayor de Vivaldi, RV425, para entonarme y coger impulso. Del vodka caramelizado diré que lo mismo sirve para coger una cogorza que para suavizar la ropa; y del concierto de Vivaldi que quizás os suene el primer movimiento
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar