El reencuentro es la parte dichosa de toda despedida temporal; más aún para los que somos devotos del expectante “hasta luego” y reticentes del palmario “adiós”, ya que en tal caso, por ser éste manifiesto, nuestra despedida es definitiva y no cabe vuelta de hoja. Tan felices son los reencuentros que a uno se le
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar