Hace unos días reflejaba mi opinión sobre el legítimo derecho de cada uno de permitir o evitar en su propia bitácora los comentarios que estime oportunos. Se trataba de cómo Ignacio Arsuaga, presidente de HazteOir.org, no había considerado conveniente que apareciera un comentario mío sobre la pregunta que pr
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar