Llamadme exagerada pero el otro día me fui de un restaurante sin comer lo que había pedido (lo revolví un poco y punto) porque el camarero que me sirvió tosía.
Tosía mucho, muchísimo, y encima de mi plato.
Llamadme exagerada pero el otro día me fui de un restaurante sin comer lo que había pedido (lo revolví un poco y punto) porque el camarero que me sirvió tosía.
Tosía mucho, muchísimo, y encima de mi plato.
Esta anotación no referencia a otras anotaciones almacenadas en nuestro sistema.