La Vejez…
Todavía recuerdo cuando tener un papel en blanco en mis manos, era un aventura para mis dedos y mi poesía, dispuestos a sacarle una sonrisa a aquella muchacha que me llamaba con un movimiento en la cintura que todavía me estremece a pocos. Si, un viejo como yo estremeciéndose de sus recuerdos de juventud, si pidiera caer en un peor cliché no podría encontrarlo, que le vamos a hacer. La s... —
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