Me acuerdo de unos reyes en Mendoza. Debo haber tenido 4 años más o menos, y junte del jardín césped para los camellos y los puse junto a mis zapatitos, con agua. No tengo ningún recuerdo más de los reyes magos.
La cabalgata empezó. Estaba nerviosa, muy nerviosa. Su padre, nunca la había llevado, hasta esa tarde y posiblemente porque ahora tenía todo el tiempo del mundo, estaba en el paro. Con su mamá había escrito la carta a

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