Menuda, te veo al salir por la mañana con tu paso firme. Asoma sólo tu pelo negro y tus negrísimos ojos por encima del cuello alto con que te escondes de este frío al que sigues sin acostumbrarte. Asomas la cara para dibujarnos una sonrisa y sacas la mano del bolsillo calentito para decirnos adiós.
Esta anotación no referencia a otras anotaciones almacenadas en nuestro sistema.

Entrar