N
unca en la historia de México nadie de quienes han estado a cargo del ejecutivo federal había tenido que negar complicidad con la delincuencia, como debió hacer Calderón el miércoles 24 de febrero; en el contexto Zedillo y Salinas exhiben su vocación de latrocinio; sin que nadie les crea, niegan la Casa Blanca y Los Pinos complicidad infractora de la soberanía mexicana; se avizora el río revuelto

Entrar