Sin título
LA VOZ DEL RUISEÑOR En esta tarde pletórica de soles naranjas nos cae una aurora boreal sobre los hombros; acaba de tocarnos, por eso vienen olas y más olas de luz perfumada complaciéndose en resbalar por nuestras mejillas. Reverdecemos como hojas nuevas al beber en ese trino… Pero escucha, otra vez, esa daga de diamantes que va sembrando perlas en los oídos de la tierra, esa melodía que... —
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