El tabaco sí, las antenas no.
Así que Luisa María Noeno, Consejera de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, propone que las entradas a los hospitales públicos y centros de salud, sean espacios sin humos. Muy bien ¿pero qué pasa con los enfermos que son irradiados en su interior por antenas de telefonía situadas en los alrededores? ¿Es eso admisible? —
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