Hace poco más de ocho años, justo tras acabar Derecho, durante un tiempo tuve un sueño recurrente. En líneas generales –porque los detalles variaban de una noche a otra– el argumento consistía en que, por cualquier motivo –siempre era absurdo–, me había dejado una asignatura sin cursar y tenía que presentarme al examen y aprobarla –sin haber ido a clase ni conocer el temario– si quería acabar la carrera
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar