Toda mi vida me había yo empeñado en solidificar mi fama de “comeniños”, fama que adquirí desde mi temprana adolescencia y que fue producto de los servicios que daba yo como nana de los escuincles, cuyas madres solteras rentaban la casa de mis padres, madres que entre su abnegación dejaban entrever su tacañería, ya que además de las gracias, ni un quinto me daban para el sustento de mis antojos.
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar