En otoño y primavera, una de las aficiones más destacadas en los últimos tiempos es la recogida de hongos silvestres, que, si bien es una tarea muy grata, en ocasiones puede resultar peligrosa y llevarnos a intoxicaciones más o menos graves e incluso a la muerte.
La más peligrosa de las especies fúngicas es la oronja morta u oronja verde, Amanita phalloides, las amatoxinas que posee son capaces de matar a una persona con menos de

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