Y es que parece que le llega la hora del relevo. Eso sí, con tranquilidad. Los traspasos de padres a hijos se han de hacer con calma, sin prisas. No sé yo si Felipe todavía será demasiado joven. Además hay que empezar por las cosas mundanas para terminar por las importantes. O sea se empieza por las regatas y se acaba aprendiendo a no hacer nada.
Es lo que tiene cuando sobra el tiempo. Cuando se quiere hacer ver que se pertenece a una

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