Lo cierto es que un diseñador que se precie además de llevarse al mundo de la nube sus creaciones y aprovechar las posibilidades que internet nos da para vendernos debería apostar claramente por, al menos si las posibilidades existen, en llevarse un protafolio de su trabajo, o de lo que el cliente le encargue allá donde vaya.
Y claro que como el papel, por suerte para los bosques parece estar pasando a mejor vida, lo mejor es utilizar l

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