El pobre iba ahí, lanzaete con su humilde Ferrari por la carretera como cualquier chaval de veintipocos haría una noche con su humilde sueldo de cientos de millones, y se la pegó.
Desde flapa queremos hacer una campaña para comprarle un Ferrari nuevo a nuestro amigo Ronaldo, y que así se le pase el disgusto. Por cada comentario bonito, flapa donará tres céntimos

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