Como es habitual en estas nuestras ciudades, quién deja la bicicleta en la calle “aparcada” se arriesga a que un amigo de lo ajeno se ajencie su rueda, sillin…
Pero si te roban la rueda delantera, no hay problema
Como es habitual en estas nuestras ciudades, quién deja la bicicleta en la calle “aparcada” se arriesga a que un amigo de lo ajeno se ajencie su rueda, sillin…
Pero si te roban la rueda delantera, no hay problema