Conocí a Eva, circunstancialmente, como suele ocurrir en la blogosfera. Un día me encontré con Eva en su blog No fun y me pareció una mujer especial. Luego la he seguido durante un par de años y ahora me encuentro con este libro.
He leído el libro de Eva, y he esperado diez días para hablar de él. Quería tener la mente fría y no estar conmocionado por el impacto que su lectura me ha producido. Reconozco que no ha sido posible.

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