A Tussam ya se la conoce en Sevilla como el Fundador, porque está como nunca. Y más ahora que se han desatado los nervios y todo se reduce a un simple relación causa efecto. “Adolfo” Arizaga ni siquiera es capaz de implantar unos criterios mínimos que garanticen el funcionamiento de la empresa, aunque sea en precario, y la empresa corre serio pelig

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