La realidad de perder un hijo es insoportable. A veces pasa a nuestro lado y pensamos que eso jamás nos ocurrirá a nosotros. Pero cuando pasa se te hunde el universo encima de ti.
Perder un hijo acaba con todo: con las ilusiones de unos padres rotas por el vacío, con un embarazo que muchas veces no llega a término (porque el bebé es prematuro, por problemas de placenta, por hipertensión materna, por preclampsia o eclampsia, por desprend

Entrar