Qué marejada. Qué tiempos. Son momentos en los que si recurres a Gracián (en tribulación, no hacer mudanza) puedes volverte dogmático y poco Popperiano (falsemos las proposiciones) y perder la conciencia de que las entendederas humanas son limitadas. No hay modelo que abarque todo, ni teoría que resuelva todos los problemas.
Por eso, lo que más me choca de todo el vociferío que entrañan estas semanas es leer que la aspiraci

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