Cuando mentamos a la autoedición como continente un par de factores reverberan en nuestras cabezas. O no. Pero lo cierto es que deberían. Por un lado, se hace hincapié en el hecho de que se componen de una labor autoral sin limitaciones de ningún tipo, que para algo son autoediciones, y, por otro, convocan a un espíritu que tiende a completar lo que el mercado del tebeo no suele ofrecer. Por ello, queridos y remotos jóvenes, os conminamos
Vicio condicionado por la efeméride (VIII)
2 años · Escrita desde Santiago de Compostela, España · Comparte:
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar