Hay algo que me emociona profundamente, y es la cocina de aprovechamiento, de la que tanto me ha enseñado mi madre. Cocinar con los mejores ingredientes y las partes más nobles de los mismos tiene poco misterio. Para mí el verdadero mérito del día a día es hacer de las sobras o de las partes menos vistosas platos que emocionen al personal.Las cremas son una solución estupenda: sólo hay que calentarlas cuando llegamos del trabajo, pero además, ¡es

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