Dice William James que si realizas algo durante 21 días consecutivos, el 22 se vuelve hábito. O sea, que allá por el lejano Octubre, ya me habré acostumbrado a mi vida laboral, ya será una rutina. Lo cual quiere decir, y siguiendo la misma teoría, que mientras pasan esos 21 días mi mente puede estar a medio gas... un poco de vacaciones. Es así, ¿no? Me gusta este William James, sí.

Entrar