Se puede comprender todo. Se pueden entender los estragos que el dolor produce en el alma humana. Se puede tolerar que el sentimiento de pérdida de un padre abatido haga que el sentido común abandone su guarida habitual, es normal y excusable.
Hay sufrimientos para los que uno no está preparado y perder a un hijo en vida, para un padre debe ser uno de ellos. Yo conozco padres que han sido incapaces d

Entrar